miércoles, 17 de junio de 2009

La entrevista con el solicitante






No tendrá que entrevistarse con todas las personas que soliciten el empleo. Podrá eliminar a algunos candidatos en la conversación telefónica. Al valorar por teléfono a los solicitantes, el cuidador debe describir detalladamente el puesto de trabajo y especificar algunos puntos importantes del contrato, así como información sobre el horario y el salario. También es importante preguntarle al solicitante sobre su experiencia previa y si cuenta con referencias. Si el solicitante le parece aceptable, podrá entonces programar una entrevista. Valore la posibilidad de que otro familiar, la propia persona cuidada (si fuera conveniente) o una amistad presencien la entrevista para que después aporten su opinión.
Con vistas a la entrevista, el cuidador debe preparar una lista de preguntas basadas en la descripción del puesto de trabajo, así como un borrador del contrato, para que el solicitante lo lea. He aquí algunas preguntas que le sugerimos para la entrevista:

¿Dónde ha trabajado anteriormente?
¿Cuáles eran sus deberes?
¿Cómo se siente con respecto a cuidar a una persona incapacitada? ¿O a una persona con problemas de la memoria?
¿Tiene experiencia de cocinar para otras personas?
¿Cómo reacciona ante personas enfadadas, testarudas, temerosas?
¿Tiene automóvil? ¿Podrá cargar a la persona para pasarla de la silla de ruedas al automóvil o a la cama?
¿En qué días y horarios estará disponible? ¿Cuántas horas a la semana?
¿Hay algún punto en la descripción del puesto de trabajo que le haga sentir incómodo?
¿Puede darme dos referencias laborales y una referencia personal?
Valore las capacidades y conocimientos que deba reunir el empleado y hasta qué punto usted podrá ayudar a su capacitación.
Cerciórese de tener la oportunidad de observar la interacción entre el candidato y el familiar a quien cuidará. Quizás quiera hacerlo al final de la entrevista con aquellas personas que le parezcan buenos candidatos, o tal vez pueda invitar a los dos mejores candidatos a que vuelvan para que conozcan a su familiar. Si su familiar estuviera en condiciones de hacerlo, debe participar en el proceso de entrevistas y en la decisión definitiva.
Es importante que inmediatamente después de la entrevista ponga por escrito sus primeras impresiones y, si fuera posible, que las converse con otro familiar o amistad. Decida quién es la persona más calificada para el trabajo y con quien usted se siente más cómodo. Siempre debe comprobar las referencias, como mínimo, de los dos candidatos más probables. No espere demasiado para contratar a la persona, pues los buenos candidatos podrán encontrar otro empleo. Si el candidato acepta su proposición, usted y el futuro empleado deben fijar la fecha para firmar el contrato y comenzar el trabajo. Tanto el empleador como el empleado deben guardar una copia del contrato.

No deje su casa y familia en manos de
cualquier persona !
Ellos requieren una buena elección


Redactar la descripción del puesto de trabajo



Formación de atención a la salud (de qué nivel y de qué tipo, enfermera diplomada)
Manejo de vehículos (si se necesita automóvil o sólo la licencia para conducir)
Capacidad para cargar a la persona cuidada o manejar equipos especiales
Experiencia con personas que sufren de trastornos de la memoria u otras incapacidades
Idiomas
Cualquier otra capacidad especial que resulte necesaria
Una vez que llegue a este punto, tendrá la opción de contratar a una persona o valerse de una agencia de cuidados en el hogar o atención médica en el hogar. En algunos estados existen programas de financiación pública que le permitirán contratar a otro familiar para que ayude al cuidado en el hogar. Al tomar las decisiones, valore los siguientes aspectos:
Agencia de cuidados en el hogar
Factores a favor:
La agencia se ocupa de la selección, contratación o despido, el pago y los impuestos. (Nota: También hay algunas agencias que se ocuparán de los aspectos administrativos (impuestos, seguridad social, etc.) si decide contratar por su cuenta a un empleado para el cuidado en el hogar.
Si el empleado se enferma, enviarán a un sustituto.
Pueden prestar una diversidad de especialidades para atender a distintas necesidades (por ejemplo, enfermería, fisioterapia, terapia laboral, etc.)
Tal vez Medicado o un seguro particular cubran parte del costo.
Factores en contra:
Con frecuencia enviarán a distintos empleados, lo que puede resultar confuso o molesto para la persona cuidada.
Menor opción personal en cuanto a los empleados.
Más costoso que la contratación personal.

Empleado para el cuidado en el hogar
Factores a favor:
Puede establecerse una sólida relación personal entre el empleado y la persona cuidada, aunque esto también sería posible en aquellas agencias que se comprometen a mantener la continuidad.
Por lo general cuesta menos que contratar a una agencia.
Podrá elegir a la persona que en su opinión sea la más indicada para cuidar a su ser querido.
Factores en contra:
Si se enferma el empleado, no se podrá encontrar fácilmente a un sustituto.
Será usted quien tenga que ocuparse de la selección, contratación o despido, el pago y los impuestos.
Es posible que Medicaid o el seguro particular no cubran el costo.





Cómo evaluar sus necesidades de ayuda en el hogar

Hay numerosas opciones a su disposición para buscar ayuda en el hogar. Con frecuencia, lo mejor será partir de una evaluación de sus propias necesidades como cuidador y las necesidades de la persona a quien cuida. Hay diversas listas de verificación para facilitar la evaluación del tipo de ayuda que necesita. En general, valore los siguientes aspectos:

Atención personal:
bañarse, comer, vestirse, arreglo personal
Tareas del hogar:
cocinar, limpiar, lavar ropa, hacer las compras
Atención médica:
administrar los medicamentos, consultas con el médico, fisioterapia
Atención emocional:
brindar compañía, realizar actividades significativas, conversar
También es importante considerar los valores y preferencias de la persona a quien se cuida. Es posible que la persona se sienta más cómoda con un empleado de atención doméstica que comparta su origen cultural y su idioma. También es posible que la persona prefiera que el cuidador sea hombre o mujer, en particular si dicho empleado prestará auxilio en las actividades de atención personal.
Dicha evaluación también le permitirá valorar otros enfoques alternativos (posiblemente menos costosos) con respecto al cuidado, como los centros de cuidado diurno, los servicios de visitas amistosas, la entrega de víveres a domicilio, los servicios farmacéuticos de entrega a domicilio y los servicios de entrega a domicilio de comida preparada.